Fuerte respaldo para la izquierda
Un ex tupamaro llegó a la presidencia del Uruguay
Pedro Jorge Solans. Desde Montevideo-

Uruguay fue una fiesta. Un domingo histórico por el protagonismo de la gente. Cuando aún faltaban horas para el cierre del acto eleccionario, las calles fueron invadidas por jóvenes, por familias enteras, que de a pie, en motocicletas o automóviles bajaban a bocinazos hacia la rambla sur de Montevideo. Allí la locura era total, frente al hotel NH Columbia, bunker del Frente Amplio, todos esperaban el saludo del "Pepe". Ese viejo bonachón, campechano oriental, que siempre luchó desde el llano. Había ganado las elecciones, y el ambiente parecía afirmar que uno de nosotros, que el amigo, el compañero, el vecinos, el que vive en una quinta y desayuna con mate había llegado.
Las banderas tricolor que identifican al Frente Amplio taparon de golpe el cielo plomizo que tuvo la jornada cívica uruguaya. Fue un domingo lluvioso de noviembre, en segunda vuelta, José Mujica, con casi el 52% de los votos retenía la presidencia para ese frente tan amplio que abarca a sectores populares y pequeños burgueses que rompieron con la tradición partidaria de Blancos y Colorados.
Pero lo sorprendente fue que nadie estaba triste ayer en Montevideo, porque la cultura política de los uruguayos sgue siendo un ejemplo para la región, y porque Luis Lacalle, candidato de los blancos, también viene de muchas batallas electorales. En el bunker perdedor ubicado en plena avenida 18 de Julio, el análisis consuelo era que habían retenido el interesante caudal de votos del 46%. Es decir, la población uruguaya no tiene medias tintas, y se divide en un 50 % que ostenta un pensamiento de derecha y un 50 % que piensa desde la izquierda. Ahora, desde anoche, con el Pepe Mujica en la Cas de Gobierno, seguirán los tiempos progresistas que inauguró su antecesor Tabaré Vazquez, quien deja la presidencia con un 75% en imagen positiva.
Pero la vida política de los orientales es tan rica como original, y se reflejó en los últimos resultados electorales, donde a pesar de haber un gobierno satisfactorio para la mayoría, hubo un balotaje para definir la continuidad. Pero además votaron al candidato que garantizaba la profundidad de los cambios que produjo la gestión de Tabaré Vázquez en educación, en salud, y en el manejo de los intereses públicos.. Es decir, la sociedad uruguaya quiere más cambios pero también pidió mesura, y encomendaron esa tarea, nada más ni nada menos que a un ex guerrillero, pero a un ex guerrillero que aprendió que los cambios deben ir de la mano y con los tiempos del pueblo.
Mujica, un histórico dirigente tupamaro,será en marzo cuando asuma, el tercer revolucionario de los 60, que asuma la primera magistratura de un país. Tras Fidel Castro en Cuba, Daniel Ortega en Nicaragua, El Pepe se encamina a demostrar que los luchadores con tesón tienen su oportunidad.
Ante una multitud que resistía el agua y un fuerte viento, El Pepe dijo que el poder estaba en la gente y no arriba, pidió perdón por las ofensas que pudo haber hecho en la campaña, agradeció a su amigo y antecesor, y prometió defender la libertad. Puso de relieve la lucha y la pasión para lograr los objetivos y como todos los uruguayos llamó a la unidad. Tampoco se olvidó de sus adversarios, y agadeció a los presidentes latinamericanos que lo llamaron para felicitarlos.
Un discurso breve, conmovedor, tan pasional como la estoica vigilia de ese pueblo que salió a ganarle a la lluvia y adueñarse de lo suyo.
Emocionado de ver a las familias votar
El domingo amaneció nublado. Las nubes amenazante envolvían a todo el territorio, dese Paysandú hasta Colonia, pero nadie se amilanaba. A salida del puerto, uno de los artistas plásticos más importante de Latinoamérica, Carlos Paez Vilaró dijo a Norte, que sentía una gran emoción y orgullo ver como los uruguayos votaban en familia. Abuelos, padres e hijos. "Esto lo soñé todo mi vida."
Acompañado de Rolando Nuñez, coordinador del Centro Mandela y observador internacional de las elecciones, el maestro y creador de Casapueblo de Punta del Este, recordó que hay obras de él en el Fogón de los Arrieros en Resistencia.
"Pese a que mi padre fue el autor del proyecto del voto secreto en Uruguay no puedo resistir la tentación de contar que voté al Pepe", dijo tras la pregunta de rigor.
En tanto, Nuñez junto a Alexis Rodriguez de Venezuela, Eduardo Anguita de El Salvador y otros referentes eran recibidos por sectores internos del Frente Amplio y compartieron reuniones y visitas a diferentes lugares del país para conocer la realidad uruguaya.
El chaqueño, el intendente de Morón Martín Sabatella y el dirigente social Jorge Ceballos visitaron el mítico barrio Palermo y recorrieron las poblaciones de San José, Trinidad y Paisandú.
Precisamente, en San José, Sebastian un joven concerje de un hotel, definió a los argentinos cómo era el pueblo uruguayo, "queremos cambios, pero no la revolución. Nosotros somos un pueblo que aguantamos callados. Somos bastante conservadores."
La gente en los pueblos del interior resalta que el Frente Amplio sabe lo que necesitan, y todos quienes fueron consultados pusieron de relieve el programa Ceibal por el cual todos los niños en edad escolar primario tienen sus computadoras para terminar con "el analfabetismo infomático".
Anoche, los argentinos que habían cruzado el río de La Plata para votar se encontraron con un cónclave de dirigentes como Chacho Alvarez, Anibal Ibarra, Crlos Raimundi, Hermes Binner, y Giustiniani.
Más Lula que Chávez
La discusión que se planteó entre los observadores y periodistas extranjeros se circunscribió al perfil que tomará como estadista "el viejo ex tupamaro". Al respecto, el dirigente del Frente Amplio y escritor Rolando Sasso señaló que el nuevo gobierno frenteamplista apostará al Mercosur, y "lógicamente se inclinará más hacia el liderazgo de Lula y Brasil que al de Chavez y Venezuela, por lo que significa Brasil y porque el 80% de la exportación se lo vende a su vecino. No obstante, estratégicamente, Mujica sabe que si gira hacia un proceso más radical la sociedad le dará la espalda."
Pese a que los mismos dirigentes uruguayos le llaman "paisito" por lo pequeño y en comparación a su volumen comercial en referencia a sus vecinos socios Argentina y Brasil,el equipo de Mujica apuesta a la formación tecnológica de sus técnicos para exportar talentos.
Por último, el triunfo de anoche generó en el pueblo uruguayo una inmensa expectativa que cargarán sobre sus espaldas el Pepe y su esposa que también tiene peso específico propio como es Lucía Topolansky, actual senador y quien tomará el jurmento de rigor a su esposo.
Lucía también fue militante del Movimiento Nacional Tupamaro y fue quien inspiró a Daniel Viglietti, su apoteótica canción para Lucía.
El Pepe militó en su juventud en una agrupación del tradicional Partido Blanco, para luuego pasar a la protesta clandestina y guerrillera. Fue uno de los muchos presos políticos del gobierno militar que aterrorizó al Uruguay entre 1973 y 1985. Pasó 14 años de su vida en una celda en la desaparecida cárcel montevideana de Punta Carretas."Me comí un montón de años de can y dos horas, después que salí estaba militando, señaló a la prensa. Ahora, después de casi dos décadas de bregar en democrcia, finalmente, este tupamaro de 73 años logró el sueño de cualquier revolucionario: Llegar al poder. Pero en este caso sucedió por el voto, no por las armas.
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