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Juicio a Menéndez: Inspeccionaron el centro clandestino que había en Villa Carlos Paz

Fotografía (Luis Varela)
La acción se llevó a cabo en el lugar conocido como el "chalet o la casa de la hidráulica" a la orilla del lago San Roque. Es en el marco del juicio que se sigue al ex titular del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, y a otros cinco represores.
El trámite procesal se realizó en la casa de la hidráulica ubicada a orillas del lago San Roque a escasos metros del dique San Roque, y estuvo encabezado por los miembros del Tribunal Oral Federal 1 -Jaime Díaz Gavier, José Quiroga Uriburu y Sergio Grimaux- acompañado por el resto de las partes.
También participarán Carlos Vadillo (sobreviviente), Julio Uslenghi (el que recibe el chalet luego de ser utilizado por los represores) y Ramón Roque 'Kung Fu' Calderón, uno de los policías que montaban guardia en ese lugar y vio cómo torturaban y asesinaban a Ricardo Fermín Albareda el 25 de setiembre de 1979.
Albareda tenía el rango de subcomisario cuando fue asesinado por su militancia en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), y es uno de los tres casos que se juzga en este proceso que comenzó el 20 de octubre en los Tribunales Federales de la capital de Córdoba.




Caso Albareda
En la noche del 25 de Septiembre de 1979, Ricardo Fermín Albareda terminaba de completar sus funciones habituales en la Dirección de Comunicaciones de la Policía de la Provincia ubicada en la Casa de Gobierno.
Alrededor de las 22:00 hs. salió con su auto Peugeot 404 rumbo a su casa de calle Tupac Amaru en barrio Jardín. Cuando transitaba por la avenida Cruz Roja Argentina, a la altura de Nores Martínez (frente al hospital militar), fue interceptado y secuestrado. Dos autos de la patota de el D2 lo cruzaron y luego de forcejear con él, lo llevaron en su propio auto hasta el camino que hace de empalme entre la ruta 20 y el tropezón. En una curva, detrás de la Escuela militar de la Fuerza Aérea, fue abandonado el Peugeot 404 de Albareda. En ese lugar subieron a Ricardo Fermín a uno de los autos y lo llevaron al "Chalet de Hidráulica".
Al día siguiente en la comisaría Nº 11 se recibió una llamada anónima que informaba sobre un auto abandonado. En su interior había evidencias de un forcejeo: la palanca de la bocina estaba quebrada y los asientos traseros tenían manchas de sangre.

Auto de Albareda
Secuestrar a Albareda fue una orden impartida por las máximas autoridades del D2, convencidas de que era un "infiltrado" del PRT dentro de la policía. La patota que ejecutó el operativo la integraban Calixto Luis Flores, Américo Pedro Romano, Hugo Cayetano Britos y Raúl Pedro Telleldín. Iban en dos autos, cada uno con un chofer.
Luego de secuestrarlo se dirigieron hasta el centro clandestino conocido como "Chalet de Hidráulica" o "El Embudo", ubicado en una de las márgenes del Lago San Roque, en la localidad de Villa Carlos Paz. Este chalet, perteneciente a la Dirección Provincial de Hidráulica, fue cedido a la Policía Provincial durante la dictadura. La policía decía tener información de que "grupos extremistas" planeaban dinamitar el paredón del dique y por esa razón pedían el chalet ubicado a pocos metros, para "controlar" la zona. Allí los represores del D2 montaron un Centro Clandestino de Detención Torturas y Exterminio utilizándolo para diversas acciones ilegales desde el 1 de Septiembre del año 1976 hasta el 2 de mayo de 1980.
Cerca de la medianoche comienza la alevosa sesión de torturas contra Ricardo Fermín con maltratos físicos, psíquicos y humillaciones de toda clase. Finalmente el propio Telleldín concluye el terrible espectáculo con el seccionamiento de los testículos de Albareda con un bisturí que meten en su boca y luego se la cosen. Antes de hacerlo ordenó que algunos de los guardias que se encontraban en el Chalet ingresaran a la sala de torturas para que "vean lo que les pasaba a los traidores de la fuerza policial".
Lo dejaron desangrarse hasta morir mientras sus asesinos preparaban un asado en las galerías del chalet con vista al lago. Según se acredita en el expediente de esta causa, el médico forense del Poder Judicial de la Provincia consultado afirma que el padecimiento de estas torturas sin asistencia médica lleva a la muerte en un plazo de 20 a 30 minutos.
El cuerpo sin vida de Albareda fue transportado en el baúl de uno de los autos y luego desaparecido. Hasta el día de hoy desconocemos cual fue el destino final que le dieron a sus restos.

Caso Morales
El 22 de marzo de 1976, Raúl Ernesto Morales fue detenido en su domicilio de la ciudad de Santa Rosa de Calamuchita, por personal del D2 que le vendaron los ojos y le propinaron golpes de todo tipo. Tenía 26 años, oriundo de la localidad de Los Cóndores, provincia de Córdoba.
En un primer momento lo trasladan a la Comisaría de Santa Rosa de Calamuchita y después al Departamento de Informaciones de la Policía de la provincia de Córdoba (D2), donde permaneció detenido desde el 22 al 29 de marzo de 1976. A partir de esta fecha lo trasladaron a la penitenciaría UP1.
Durante su permanencia en el D2, tal como sistemáticamente se procedía con los demás detenidos, fue sometido a torturas físicas, psíquicas y un cautiverio en condiciones infrahumanas. Sufrió la llamada "mojarrita" -introducción de la cabeza de la víctima en un tacho lleno de agua hasta casi lograr la asfixia-; feroces y salvajes golpizas en todo su cuerpo, numerosos puntapiés en la zona lumbar y la colocación de un torniquete en su pierna izquierda. Entre sus torturadores pudo identificar a Miguel Ángel Gómez "El Gato".
Morales fue objeto de salvajes golpizas y sesiones de tortura, con las muñecas atadas a los tobillos con alambre y una venda en la boca. Estos padecimientos quedaron grabados en el cuerpo de Morales que sufrió dislocación de una muñeca, la quebradura de dos costillas y la pérdida total del funcionamiento de los riñones, por lo cual se lo debió someter a transplante el día 25 de abril de 1981.

Caso Moyano
Relato del hecho I

En la noche del 19 de enero de 1977 Carlos Jacinto Moyano estaba en su casa de barrio Alberdi junto a Manuel Ignacio Reynoso, Rubén Felix Gilli y Carlos Hugo Antón. Alrededor de las 22 hs, irrumpieron violentamente miembros de el D2. Vestidos de civil, encapuchados y con armas largas en sus manos ingresaron sin orden judicial y comenzaron una feroz golpiza con golpes de puño, patadas y culatazos. Moyano era la persona que buscaban debido a su actividad gremial en el A.A.T.R.A.
Luego del violento ingreso las víctimas fueron atadas, sacadas a la vereda y luego subidas a uno de los autos en que se conducía la patota. Moyano y Reynoso quedaron en un Ford Falcon y Gilli junto a Antón en una Renoleta de color claro. Desde la casa de Moyano fueron trasladados a el D2 en el Pasaje Santa Catalina.
En este centro de detención clandestina los detenidos fueron vendados en los ojos y tuvieron diferente suerte. Reynoso, Gilli y Antón fueron liberados luego de treinta horas de encierro ilegal, tiempo en el cual fueron interrogados y constantemente hostigados física y psicológicamente mediante golpes de puño, patadas y amenazas.
Rubén Gilli se atrevió a pedirle agua a un policía y como respuesta le dijeron "…ya te vamos a tirar al lago San Roque y te vas a llenar de agua...".
Moyano, por su parte, fue víctima de un trato infrahumano más intenso y prolongado. Los represores lo torturaban exigiendo que brindara información sobre las organizaciones Montoneros y ERP. Recibió innumerables castigos corporales que por su cantidad, repetición, regularidad e intensidad exceden los límites de lo que puede considerarse como un "maltrato físico ocasional". Esto es la aplicación de electricidad en el cuerpo "picana", simulacros de fusilamiento con el gatillado de armas y la llamada "piletita" que consistía en la introducción de la cabeza en el agua con un trapo en la cara, entre otros padecimientos.
Tras seis días de horror, fue liberado el 26 de enero de 1977. En un primer momento se radicó en en la ciudad de Buenos Aires y luego en Asunción del Paraguay.

Relato del hecho II
En la mañana del 19 de enero de 1977, Ramón Hugo Guevara se encontraba trabajando en la oficina de la compañía de vigilancia "Servicio de Vigilancia Integral" de la Avenida General Paz Nº 94, de la ciudad de Córdoba.
Alrededor de las 9 hs, llegaron al lugar miembros del D2 que vestidos de civil y armados lo detuvieron. Lo subieron a un Ford Falcon negro para llevarlo a la sede de el D2. Allí lo encapucharon y por ser considerado un "subversivo" integrante del Partido Comunista recibió torturaras física y psicológicas.

Isolina Transito Guevara, hermana de Ramón Hugo, fue secuestrada por miembros del D2 a las 14 hs. del 19 de enero de 1977. Era enfermera en la Clínica del Niño de la capital cordobesa. Mientras cumplía con su trabajo fue secuestrada y luego trasladada a el D2 donde también fue interrogada y torturada.
Delia Lidia del Carmen Torres de Nieva estaba en su casa de Av. Maipú al 600 junto a sus tres hijos y a una sobrina. A las 17 hs irrumpieron entre doce y catorce miembros del D2, con sus rostros al descubierto, armadas y vestidas de civil golpearon la puerta al grito de "…¡donde está Manuel Nieva!…" .
Como Manuel no estaba se quedaron dentro de la casa esperando que regrese. Alrededor de las 23:00 hs. Manuel junto a su amigo Napoleón Ponce entraron a su casa e inmediatamente fueron esposados. Luego de ser detenidos ilegalmente, los llevaron al D2. Ponce fue liberado a las pocas horas y Nieva, en cambio, empezó a ser víctima de una serie de hostigamientos.
Al día siguiente, ante la preocupación sobre su esposo, Delia fue al D2. Ante la consulta por la detención de su marido dos policías uniformados le dijeron que no sabían nada. Luego de unos minutos le informaron que su esposo "estaba demorado" y le pidieron su D.N.I, le ataron sus manos, vendaron sus ojos y la dejaron privada de su libertad en el patio de este centro clandestino.
Reducidos ya en este centro clandestino de detención, los hermanos Guevara y el matrimonio Nieva fueron ubicados sobre los asientos de cemento de un pasillo que perfectamente puede identificarse como la antesala del infierno. Este lugar (llamado tanto por víctimas como por victimarios como "El tranvía") era el camino previo hacia una habitación de la cual, y a cada momento, salían alaridos de dolor, auxilio y compasión generados por las torturas propiciadas por el Cabo de la Policía Miguel Ángel Gómez, alias "El Gato", entre otros.
Allí recibieron un sinnúmero de castigos corporales y psicológicos como la aplicación de electricidad en el cuerpo, "picana", simulacros de fusilamiento con el gatillado de armas, "submarino" (introducción de la cabeza en un tacho con doscientos litros de agua podrida), "mojarrita", quemaduras con cigarrillos, entre otros.
El 28 de enero de 1977, luego de vivir diez días de terror en el D2, los hermanos Guevara y el matrimonio Nieva fueron trasladados a la Unidad Penitenciaria Nº 1 -UP1- de la Provincia la Córdoba donde quedaron detenidos a disposición del Área 311. Justificaron el encierro de estos presos políticos acusándolos del delito de Asociación Ilícita. Tras declararse incompetente el Consejo de Guerra Especial Estable Nº 2 la investigación fue remitida Juzgado Federal Nº 2 de esta ciudad. El 27 de diciembre de 1979, el juez a cargo ordenó la libertad de los hermanos Guevara y la de Delia Lidia del Carmen Torres de Nieva. Manuel Nieva debió esperar algunos meses más y recién quedó libre el 15 de Febrero de 1980.

 

 
 
 
 

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