Carlos Paz. La premisa esencial es no desesperarse. Esa es la clave para poder hacer una mudanza de manera organizada y fluida. Por eso, cuanto antes se empiecen a realizar determinadas tareas mejor, pues es una de las actividades que mas estrés produce en el hombre. Hay que partir de que el embalaje es una labor muy tediosa, pero si se genera un plan que permita enfocarse puede ser muy útil incluso para deshacerse de elementos que ya no utilizamos ni lo volveremos a hacer.
En estos casos, podemos apelar a listados que nos sirvan como guía y ayuda memoria. Incluso, hay diferentes manera s de hacerlo y se pueden tener varios (desde tareas pendientes, por cronograma, cosas a comprar y más). Para tener ordenadas las cajas que ya están llenas, lo mejor es etiquetarlas con diferentes colores, así posteriormente se podrán identificar de manera rápida y sabremos a qué cuarto deben ir, si son frágiles y hasta seremos más eficientes al momento de desembalar.
Justamente, todos estos pasos previos harán posible que se preserven las piezas que se rompen con facilidad como la vajilla, los equipos de electrónica, las pantallas, las computadores, ciertos adornos muy queridos y más.
La otra pata clave en la mudanza es tener una buena charla con el equipo de la empresa mudadora, pues ellos están experimentados y pueden darnos tips a seguir. Además, nos dirán qué se carga primero en el camión como para tener los bultos ordenados para que esos salgan primero de la casa. Ellos también verán cómo son los accesos, entradas y salidas, para evaluar qué maniobras serán necesarias. Es importante preguntarles si tienen seguro para nuestras cosas y cuál es el monto que cubren.
Cuando la mudanza es a otra provincia o, incluso, a otro país, lo mejor es contratar a una empresa que se especialice en estos movimientos. Si se puede, lo ideal es llevar primero lo esencial, como las camas, la mesa y las sillas.
También es útil enviar las cosas previamente y alquilar un depósito para poder dejarlas hasta llegar al lugar e instalarse con tranquilidad en la nueva vivienda. Estos guardamuebles también son funcionales cuando la casa a la que se llega todavía está en obra o si es mucho más chica y no nos entra todo.
Una vez que se llega a destino se verá la importancia de haber etiquetado correctamente. Primero se deben desembalar y colocar en su lugar los muebles grandes que son los más fáciles de identificar.
La tarea toma un interés extra cuando nos mudamos a una casa más grande. Según la ansiedad de sus habitantes, lo recomendable es vivir primero un tiempo allí para evaluar qué muebles nuevos se necesitarán verdaderamente. También hay que tener en cuenta, que si se deciden por encargar muebles a medida, éstos siempre tardan un tiempo en llegar a la vivienda.
Por Marcos Valenzuela
Creador de Espacio Valenzuela