Declararon ciudadano ilustre a Marcos Solmesky

El Concejo de Representantes declaró el viernes pasado «Ciudadano ilustre» al médico, escritor y docente Marcos Solmesky. Por iniciativa de la concejal Margarita Gallardo desde el bloque de Unión por Córdoba, el sanitarista y colaborador de El Diario fue distinguido por los ediles que fundamentaron la declaración con la calidad de Profesor Emérito de la Universidad Católica de Córdoba, distinción que sólo es otorgada por el Rector con acuerdo del Consejo Universitario y se concede a los académicos de la más alta jerarquía que hayan cesado en sus funciones y sean dignos de este reconocimiento por sus méritos y contribución al saber superior, el ejercicio de la actividad con jerarquía científica y académica reconocida a nivel nacional e internacional, además de haber expresado en todo momento su eficacia e idoneidad y sus valiosas cualidades.
Según el Concejo de Representantes, Solmesky «dedicó su vida al mejoramiento de la salud humana, y fue reconocido también como un destacado investigador y un participante activo de la cultura univesitaria de Córdoba como analizador de obras clásicas de la Plástica con un conocimiento fino y talentoso de las mismas, como así también profundizó el análisis del conocimiento de la historia de nuestros próceres.»
Solmesky dijo «En Carlos Paz hay gente que merece esta distinción igual o más que yo. Yo no soy juez de mis propios actos. Puedo tener conciencia de lo que hago. Pero mi juicio corresponde a mis prójimos.»
Más adelante, el distinguido señaló, «En estos días Carlos Paz celebra los 40 años de su asociación hotelera institucional. Yo me permito homenajear a los antecesores de la institucionalización. Sobre todo un amigo inolvidable, Alfredo Fonticelli, propietario de una hostería ubicada en calle Pellegrini al 300, fundador posteriormente de la hostería «La Gioconda».
«Paciente de mi padre, odontólogo en Córdoba, quien también atendía a la madre del intendente Grimberg y al mismo, así como a la familia de Jaime Press niño, su casa era como una prolongación de la nuestra. Pasamos en ella muchos fines de semana. Fonticelli y otros fueron pioneros. Y pioneros de una población cuando no se daba todavía el aluvión del presente...»
«Al constituirme definitivamente es esta ciudad en 1981, en mi propia casa, me dediqué a colaborar con las autoridades en distintas comisiones de estudio y asesoramiento acerca de cuestiones de atención de la salud y saneamiento ambiental, temas fundamentales que junto con Sociología y Antropología Cultural fueron los temas de enseñanza en mi vida profesional.
Pero sobre todo me entregué a la tarea de distribuir las cañas de pescar escribiendo y publicando sobre temas de pintura, cine, teatro, historia, literatura, siempre vinculando arte y ciencia con la salud y la medicina...»
«...Aquí corresponde señalar que encontré en «El Diario de Carlos Paz» y en su director Pedro Solans el espacio, el ambiente, el clima, amplio, libre y generoso para publicar durante 15 ó 20 años mis aportes. Los jóvenes periodistas que trabajaban en la redacción, hoy son los maduros señores del periodismo no sólo local, sino provincial y nacional.
Cuando al atardecer o a la noche llegaba con mis manuscritos, constituíamos con ellos un taller, una academia, una escuela de periodismo, en la que todos aprendíamos. Los unos de los otros y viceversa, con la intuición, la sagacidad y la experiencia de Solans.
A todos ellos, mi profundo agradecimiento.
Por último, permítanme recordar algunas figuras que dieron sus primeros pasos a mi lado. Por ejemplo, Silvio Finkelstein, que becado desde el Instituto de Medicina Aeroespacial de la Fuerza Aérea se especializó en Cincinatti, Ohio, y llegó a Director Mundial de la Organización de la Aviación Civil Internacional, rama de Medicina Aeroespacial de la ONU. Y también un recuerdo para Mirta Rosés, oriunda de Villa Carlos Paz, que fuera jefa de trabajos prácticos, agregada un tiempo, en mi cátedra, y que hoy es Directora de la Oficina Sanitaria Panamericana en Washington.»
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