¿Por qué nos cuesta tanto recordar la historia?
Carlos Paz desconoce su pasado

Carlos Paz. La ciudad de Carlos Paz tiene menos de cien años de existencia, sus patrimonios históricos más antiguos datan de la década del ’20, más del 50% de la población actual no es nacida en ella, y una encuesta de EL DIARIO reveló que los habitantes locales, también, desconocen el pasado de la ciudad. La actualidad de Carlos Paz demuestra que la ciudad se está convirtiendo en un pueblo sin historia. Peligros y consecuencias de ser una ciudad «nueva».
«Un pueblo sin historia está condenado a repetir los mismos errores», reza un «histórico» dicho anónimo. Pero ese dicho en Carlos Paz, no se conocía.
Una encuesta que realizó días atrás EL DIARIO en la ciudad de Carlos Paz, reveló que los habitantes de la «villa» desconocen su historia como pueblo.
De acuerdo a los datos obtenidos de las encuestas, las conclusiones son más que alarmantes: la realidad es que un habitante carlospacense «común» desconoce la fecha de fundación de la ciudad, el nombre del fundador, los patrimonios históricos e inclusive la historia misma de la ciudad en la que vive. De cada cinco personas entrevistadas, sólo una fue capaz de contestar a un simple cuestionario acerca de la historia de la ciudad.
La mayoría de los encuestados respondió con preocupantes «no sé», «desconozco», «paso» a las siguientes diez preguntas que exceden exclusivamente lo histórico, sino que además incluyen interrogantes actuales: ¿En qué año se fundó Carlos Paz?, ¿Cuál fue la primer escuela de la ciudad?, ¿Cómo se llama el puente que une los dos centros?, ¿Quién fue Rudecindo Paz?; ¿Cuál es la avenida más extensa?, ¿Cómo se llama el hospital municipal?, ¿La Iglesia del Carmen fue siempre la misma, o era antes una capilla?, ¿Quién fue Bernardo D’Elía?, ¿Podrías nombrar cuatro patrimonios históricos de la ciudad?, ¿Conoce el Hotel Yolanda? La conclusión final: Carlos Paz desconoce su historia.
Pero si a esta realidad le sumamos que la ciudad no cuenta con patrimonios históricos anteriores a la década del ’20 y que los pocos que aún son reconocidos (el resto, se derrumbó, se enterró o se deformó) no se reivindican como se debe: encontraremos una de las causas del desconocimiento generalizado.
«Lo que pasa es que los patrimonios históricos no son verdaderamente históricos»; declaró un encuestado, y en realidad algo de razón había en esas declaraciones.
Para el municipio de Carlos Paz, el río San Antonio es un patrimonio histórico; pero en realidad, es un patrimonio natural, entonces sucede, como a muchos visitantes que se sorprenden por la «graciosa» confusión patrimonial.
Otro de los fenómenos que provocaron que la ciudad no tuviera historia, fue el gran afluente poblacional externo. La mayoría de los habitantes carlospacenses, no son carlospacenses.
Y de ese número, que continúa incrementándose, la mayor cantidad no tiene más de quince años de vida en la comunidad, y es por esta razón, que no existe un sentimiento instintivo para recuperar las raíces de su «nuevo » municipio.
Y la lista de razones que promueven el olvido, sigue sumando justificativos. Los encargados de «contar la historia» no lo hacen tampoco, salvo en algunos casos puntuales, los «más antiguos» habitantes no enseñan a sus familiares cercanos, a sus hijos, nietos, sobrinos a defender la historia de su tierra.
Y paradójicamente, son aquellos hombres que llegan desde otros rumbos los que defienden con uñas y dientes la historia local.
En más de una oportunidad, sin conocerla y por el simple hecho de generar en ellos mismos un sentimiento de arraigo a la «zona serrana» que los recibió y les dio cobijo.
Por último resta hablar de una ideología que reinó durante los últimos años en toda la Argentina, la idea de que «lo viejo, no sirve».
Promovida por grandes intereses económicos, se inculcó sistemáticamente en la sociedad un pensamiento, casi, absurdo: «lo viejo hay que cambiarlo por lo nuevo». Y el concepto de que «todo lo que sea viejo, no sirve más», se necesita «modernizar» y «romper».
Cuando hasta un niño es consciente de que «rompiendo no se puede construir», sí se puede hacer algo nuevo, pero cuando se trabaja con lo antiguo en combinación con lo actual.
Hoy por hoy, Carlos Paz necesita de una renovación, pero necesita renovar, refuncionalizar y embellecer su historia, sus puentes, sus plazas, sus patrimonios.
Difundir sus raíces y su identidad, porque de la historia se aprende. Y como decía aquel «viejo» dicho anónimo: «Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetir los mismos errores».

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