Quienes habitan en barrio Santa Cecilia denunciaron que les cobran cada vez que se movilizan dentro de su mismo pueblo.
Vecinos de Villa Giardino reclaman
que la ciudad esta dividida por el peaje
Villa Giardino. Vecinos del barrio Santa Cecilia de Villa Giardino (donde tienen su residencia casi cientocincuenta personas) volvieron a denunciar que sienten que habitan en «un pueblo dividido por el peaje», y que cada vez que intentan movilizarse dentro de la localidad deben pagar dos veces a la empresa concesionaria de la Ruta 38.
Lo que parece ser una historia que se repite año tras año, no tiene siquiera un principio de solución y los habitantes del barrio declararon verse «perjudicados fuertemente» por el puesto ubicado en el acceso norte a la ciudad serrana.
El problema -según indicaron- es que, paradójicamente, cada vez que intentan movilizarse deben pagar peaje (que se cobra tanto en dirección sur a norte como viceversa), para comunicarse con el casco céntrico -distante a cuatro kilómetros- para desarrollar sus actividades personales y comerciales. Asimismo, esta situación se vuelve a repetir cuando deben regresar a sus hogares.
Sin embargo, la problemática no es un tema nuevo, se remonta a la década del ’90, cuándo se instaló la cabina en el lugar. A través de los años cayeron «en saco roto» los numerosos pedidos de traslado, que se hicieron tanto a los concesionarios de turno, como -recientemente- a las autoridades del Organo de Concesiones Viales (Occovi) (que regula las actividades sobre las rutas nacionales concesionadas en peaje).
Muchos de estos reclamos fueron acompañados por el intendente Juan José Ochoa, que sostuvo la necesidad de «hallar una solución al conflicto, de manera urgente».
No sólo nadie se hizo «eco» de los reclamos, sino que tampoco se accedió a otorgar pases libres a los habitantes del barrio, como también a los proveedores de mercaderías e insumos vitales para el lugar.
El sábado pasado los vecinos se volvieron a reunirse en el peaje y en diálogo con El Diario, Sergio Passaglia indicó: «Tengo una casa de veraneo, pero durante el año me instalaré definitivamente aquí. Hice un inversión y pago mis impuestos a la municipalidad como corresponde: ahora me encuentro que el peaje me cobra ida y vuelta para ingresar a mi casa, es un despropósito».
Por su parte, Ernesto Larresse (que es propietario de una posada en el barrio) se quejó: «Esto me afecta tanto a mí como a la gente que se aloja en mi posada. Llamé infinidad de veces al Occovi y nadie asienta mi reclamo, más allá de dejar asentado que los peajes son inconstitucionales e impiden el libre tránsito en nuestro país».